Mostrando entradas con la etiqueta Fertilidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fertilidad. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de agosto de 2018

Expertos advierten sobre las mentiras y verdades de la fertilidad

El mayor porcentaje de éxito de embarazo es del 35 por ciento y se da entre los 23 y los 25 años.

Quedarse embarazada no siempre resulta una tarea fácil; es más, las probabilidades de tener un embarazo durante los años más fértiles de una mujer, entre los 23 y los 25, es de un 35 por ciento, lo que demuestra que lo normal es que sea muy difícil concebir, y no lo contrario.

Según María Graña, especialista en reproducción asistida y profesora de Ginecología y Obstetricia de la Universidad de Santiago de Compostela, “cuando los especialistas informamos a muchas personas que llegan a nosotros sobre algunas realidades en torno a la fertilidad, se muestran muy sorprendidos, ya que nunca se habían planteado ciertos temas”.

La experta denuncia la existencia de numerosos mitos y falsas creencias que dificultan la reproducción y frustran los deseos de muchas mujeres y parejas de tener un hijo.

En este sentido, es muy importante aumentar la educación y poner de relieve cuáles son los mitos y las verdades sobre la fertilidad.

Mentiras existen en el imaginario colectivo y la cultura popular una serie de falsas creencias y concepciones equivocadas sobre la reproducción y la fertilidad que en muchas ocasiones llega a complicar el hecho de conseguir un embarazo.

Algunos de estos mitos son: Es fácil quedarse embarazada: Entre los 23 y los 25 años, el momento más fértil en la vida de una mujer, las probabilidades de conseguir un embarazo son del 35 por ciento.

A medida que pasa el tiempo, estas posibilidades se reducen drásticamente. Según Graña, “durante esta época la mujer tiene un número importante de óvulos, que son de una calidad óptima, cualidades, cantidad y calidad, que se van perdiendo con los años, por lo que concebir no es una tarea fácil”.

La edad no influye en las posibilidades de concebir: Cuando una mujer cumple los 35 años, afirma la experta, las probabilidades de quedarse embarazada se reducen a un ocho por ciento; mientras que, una vez cumplidos los 40 son de un dos por ciento, y a los 50 “las posibilidades son nulas y hay que recurrir a técnicas de reproducción asistida”.

Mientras haya menstruación, una mujer es fértil: Tener todavía ciclos menstruales no garantiza, en ningún caso, la posibilidad de concebir.

 La infertilidad es psicológica: Aunque es importante mantener la serenidad y tener paciencia en el momento en el que se intenta concebir, el origen de la infertilidad es físico.

Verdades Existen muchas cuestiones sobre la fertilidad y la reproducción que en ocasiones son menos conocidas que los mitos o que, incluso, se desconocen.

El éxito o fracaso a la hora de lograr un embarazo depende de muchas circunstancias: Sólo hay posibilidades de embarazo durante tres días al mes: Esto se debe a que el óvulo sólo puede ser fecundado durante dos o tres días cada mes, así que si no se produce la fecundación en ese tiempo, es imposible que se logre un embarazo.

Sin embargo, la especialista señala que “no es necesario programar las relaciones, ya que debemos evitar que el sexo se convierta en algo rutinario y que pueda resultar una obligación para la pareja”.

Las mujeres que han tenido hijos son más fértiles: Cuantos más hijos se tienen, más probabilidades de embarazo existen.

Graña explica que esto se debe a que “los embarazos inducen la maduración y mejoran el funcionamiento del aparato reproductor femenino”.

Existen muchos casos, asegura la experta, en los que “mujeres que sufrían trastornos de menstruación y reglas dolorosas han visto regularizadas sus ciclos y han dejado de padecer esos dolores después de un embarazo”.

Por este motivo, en épocas pasadas la media de hijos por mujer era mayor y se daban casos de embarazos naturales más allá de los 40 años.

En la actualidad, las mujeres mayores de 40 suelen lograr su primer embarazo con la ayuda de procesos de estimulación, reproducción asistida, donación de embriones y ovodonación.

El 40 por ciento de los casos de infertilidad tienen origen en el hombre: Aunque el hombre, a diferencia de la mujer, mantenga su capacidad fecundadora durante toda su vida, cuanta más edad tenga, menor es la calidad seminal, por lo que no sólo es más difícil la fecundación, sino que también se incrementa el riesgo de tener descendencia con patologías genéticas.

Factores de riesgo, como el consumo de alcohol y tabaco, también afectan a la calidad del semen.
Leer Más..

sábado, 5 de marzo de 2016

Especialistas afirman que el estrés provoca cambios hormonales y altera el ciclo menstrual

Una especialista en psicología explica que "muchas mujeres pretenden tenerlo todo bajo control y se exponen a elevadas demandas cruzadas a diario".

Al mantener constantemente niveles elevados de hormonas de estrés pueden aparecer dolores de cabeza, contracturas, problemas intestinales o cardiacos.

También se puede ver perjudicada la capacidad de tener más hijos ya que la mujer estresada no se encuentra en condiciones óptimas para volver a ser madre.

 El estrés
 
En las mujeres puede originar cambios hormonales, alteraciones en el ciclo menstrual, problemas en el deseo sexual e, incluso, amenorrea 'falta o desaparición de la menstruación', que si se asocia a bajos niveles de estrógenos por un período muy prolongado, puede ocasionar descalcificación ósea y atrofia de los órganos genitales.

Según Nuria Javaloyes, especialista en psicología del Hospital Quirónsalud Torrevieja, "muchas mujeres deciden embarcarse en la aventura de compatibilizarlo todo, intentando tenerlo bajo control.

Así, se exponen diariamente a elevadas demandas cruzadas, tanto en el trabajo como en sus casas y con sus hijos, lo que les genera altos niveles de estrés crónico".

De esta forma, al mantener durante todo el día niveles elevados de hormonas de estrés pueden aparecer síntomas físicos como dolores de cabeza, contracturas, problemas intestinales o cardiacos, hasta una caída en el sistema inmunológico.

Es el denominado síndrome de estrés crónico, que aparece con síntomas psicológicos como angustia, frustración, irritabilidad, ansiedad, depresión o cansancio crónico.

Con todo ello, también se puede ver afectada la capacidad de tener más hijos ya que la mujer estresada no se encuentra en condiciones óptimas, ni psicológicas ni físicas, para volver a ser madre.

 Cambios hormonales
 
Según la doctora Paula Soriano, especialista en ginecología y obstetricia del Hospital Quirónsalud Murcia.

"las alteraciones en el ciclo menstrual

es uno de los cambios que presentan las mujeres con altos niveles de tensión; incluso a las que tienen una menstruación regular, se les puede tornar irregular".

 Para disfrutar de una vida sexual normal y placentera, deben influir diversos factores, como la salud física, la tranquilidad emocional y que todos los sentidos estén enfocados en el momento íntimo.

Un ciclo menstrual normal se produce cuando, a nivel cerebral, el hipotálamo libera de modo intermitente una hormona llamada GnRH (hormona liberadora de gonadotrofinas), la que, a su vez, estimula la liberación de otras hormonas 'FSH y LH', responsables del desarrollo mensual de folículos a nivel del ovario, proceso que finalmente permite una correcta ovulación.

"Cuando hay un alto nivel de estrés se altera el tipo de liberación de la hormona GnRH, es decir, en lugar de liberarse poco a poco, lo hace de manera continua; de este modo, se inhibe la secreción de las hormonas FSH y LH y, por consiguiente, se altera todo el ciclo menstrual", explica la doctora Soriano.

 Sin embargo, los altos grados de preocupación y ansiedad que provoca la tensión afectan la intimidad de la mujer, ya que entorpecen los mecanismos propios de su respuesta sexual normal.

"De forma física se presenta de varias maneras, destacando la lubrificación vaginal", segú, asegura la doctora.

 Disminución de la fertilidad 

El estrés severo llega a alterar el sistema de reproducción femenino, cuando se produce la amenorrea o ausencia de menstruación que, en muchas ocasiones, sucede a las mujeres que están sometidas a situaciones de gran ansiedad.

Otro factor de riesgo importante, tanto para alteraciones menstruales como para dificultar los embarazos, es la mala alimentación, que genera pérdidas de peso responsables, a su vez, de variaciones del eje hipotálamo 'hipófisis' gonadal.

Igualmente, las oscilaciones grandes del peso y los incrementos excesivos del mismo pueden producir estos mismos efectos.

Practicar deporte y técnicas de relajación o simplemente desarrollar alguna actividad motivadora puede mejorar el estrés y, de manera secundaria, la salud y, con ello, la fertilidad.

Asimismo, el hecho de que las mujeres demoren cada vez más la maternidad por encima de los 35 años, y en muchas ocasiones por encima de los 40, hace que los ciclos puedan ser anovulatorios con mayor frecuencia (ciclos menstruales en los que no se ovula), lo cual contribuye a que no se logre embarazo con la misma facilidad.

Así, el porcentaje de gestaciones espontáneas, sin ayuda de técnicas de reproducción asistida, es menor en este rango de edad que por debajo de los 30 años.

La doctora Soriano recomienda iniciar conductas más saludables y tratar de seguir una dieta que sea los más equilibrada posible.

En muchas ocasiones es preciso el control y el seguimiento por especialistas, como en casos de obesidad, sobrepeso o peso excesivamente bajo.

En cuanto al estrés, a veces, para tratar de aliviarlo, adoptamos comportamientos poco saludables, ya que hay cierta tendencia a la mala alimentación y al consumo de tabaco y/o alcohol.

Estos comportamientos pueden hacernos sentir mejor a corto plazo, pero a la larga resultan perjudiciales.

Practicar deporte y técnicas de relajación o simplemente desarrollar alguna actividad motivadora puede mejorar el estrés y, de manera secundaria, la salud y, con ello, la fertilidad. Fuente:20min.
Leer Más..

lunes, 29 de febrero de 2016

Los quince beneficios que el sexo mejora y protege tu salud y sirve como analgésico según un estudio

Por qué practicar sexo es tan saludable ¡El sexo es buenísimo! Y no solo por el placer que pueda causar, sino que tiene muchos beneficios para tu salud.

Hoy, en concreto, te traemos 15 efectos saludables que el sexo puede aportar a tu estado físico y anímico. 

 ¿Alguna vez has dicho "Cariño, lo siento, pero me duele la cabeza.

"? Pues tras leer lo que tenemos que contarte, tal vez tengas que replantearte la excusa cuando no te apetezca, porque practicar sexo puede hacer desaparecer numerosas molestias, y entre ellas, la migraña. 

 Eso sí, para que este placentero apoyo para tu salud resulte efectivo es necesario practicarlo con frecuencia. Así que toma nota de estos beneficios y ¡al tema!  

1. Disminuye el estrés
 
Es innegable que después de mantener relaciones sexuales (y sobre todo después de alcanzar el orgasmo) se llega a un estado de relajación perfecta.

 Pero además, está demostrado científicamente que el sexo baja los niveles del estrés y la ansiedad gracias a que disminuye la segregación de cortisol, conocida como la hormona del estrés.

Además, hay estudios que han probado que este efecto puede mantenerse en el tiempo si se practica sexo de forma habitual. ¡Perfecto!

 2. Es bueno para el corazón
 
Hay numerosas formas de cuidar tu corazón, como por ejemplo cuidando lo que comes.

Sin embargo, suena mucho más divertido cuidarlo a través del sexo, ¿verdad? Mantener relaciones sexuales es bueno para la salud cardiovascular por varios motivos: disminuye la presión arterial, activa la circulación sanguínea, realizas ejercicio aeróbico.

 Por otro lado, durante la fase preliminar y de excitación, el organismo libera testosterona y DHEA (dehidroepiandrosterona), que actúan protegiendo el músculo cardiaco.

 3. Adelgaza

Es evidente, ¿no? El sexo es ejercicio y por tanto también puedes adelgazar practicándolo.

Se estima que en 10 minutos de sexo se consumen unas 50 calorías, mientras que en 20 minutos, unas 200.

Pero ya sabes, ¡aquí no vale quedarse quieta! Prueba algunas de las infinitas posturas que tiene el kamasutra y ¡adelgaza practicando sexo!

 4. Protege frente al cáncer
 
Este es uno de nuestros beneficios favoritos del sexo.

 Algunos estudios evidencian la relación entre las relaciones sexuales y la protección de ciertos cánceres, como el de mama o el de próstata.

En el cáncer de mama parece que la mayor segregación de DHEA (dehidroepiandrosterona) y oxitocina que se produce durante el orgasmo, puede proteger frente a este tumor.

Por otro lado, la eyaculación frecuente ayudaría a disminuir el riesgo de cáncer de próstata.  

5. Activa el sistema inmunitario

¿Sufres catarros a menudo? Pues el sexo puede ser la solución.

Un estudio reveló que las personas que practicaban sexo de forma habitual, al menos una o dos veces por semana, tenían los niveles de inmunoglobulina A (IgA) un 30% más altos que las personas que no lo practicaban.

Esto suponía que su sistema inmunológico estaba fortalecido y, por lo tanto, mejor preparado para evitar enfermedades como resfriados.

 6. Alivia el dolor y la migraña

 La típica excusa del dolor de cabeza ya no vale. Y es que, en realidad, mantener relaciones puede aliviar la migraña.

Esto es así debido a que durante el coito se moviliza gran cantidad de óxido nítrico, que actúa mejorando la circulación periférica, que beneficia especialmente a las migrañas de tipo vascular.

 Por otro lado, las endorfinas y oxitocinas que se liberan durante el sexo son poderosas armas para combatir dolores tanto de tipo ginecológico (como el premenstrual) como traumatológicos o musculares, así que también puede funcionar como analgésico. Merece la pena probar.

 7. Mejora la piel

El sexo tiene el maravilloso poder de mejorar el aspecto de la piel a través de dos formas diferentes.

Por un lado, la piel se hidrata mejor porque mejora la secreción de agua gracias al orgasmo y, por otro lado, como se estimula la circulación sanguínea durante el coito, hay menos riesgo de que aparezca las temidas piel de naranja y celulitis.  

8. Favorece el sueño
 
Ya te hemos contado algunos consejos para dormir bien, pero de lo que no te hablamos es de que el sexo también favorece el sueño.

Porque es algo típico quedarse dormido después de ese rato agotador y placentero, pero además mejora la calidad del sueño gracias a distintas hormonas, como la oxitocina y la melatonina, que se liberan durante las relaciones sexuales y que ayudan a dormir mejor.

 9. Puede reducir la sequedad vaginal

 Aunque existen hidratantes íntimos muy recomendables para aliviar el incómodo picor o hidratar la zona vulvar, el sexo también ayuda a combatir la sequedad vaginal.

Esto se consigue, sobre todo, alargando los juegos preliminares. Al prolongar los besos, las caricias o los abrazos antes de la penetración, la vagina de la mujer se lubrica más y se prepara para el coito.

Por ello, cuando llega la menopausia, es aconsejable un periodo más largo de excitación para producir el lubricante necesario.  

10. Mejora la memoria
 
Tal vez este sea uno de los beneficios más curiosos del sexo.

Pero sí, las relaciones sexuales pueden mejorar la memoria.

Esto se consigue gracias a la estimulación en la producción de neuronas que provoca el sexo, lo que deriva en la mejora de algunas capacidades cognitivas como la memoria.

¿Quién nos iba a decir que el sexo nos haría más inteligentes?  

11. Ejercita el suelo pélvico

El suelo pélvico no es algo que se ejercite de forma habitual.

A no ser que practiques sexo regularmente. Manteniendo relaciones se ponen en funcionamiento los músculos de la pelvis, lo que se traduce en la tonificación del suelo pélvico.

Tal vez nunca habías pensado en la importancia que esto tenía, pero si el suelo pélvico no se ejercita y sufre distensión, hay una mayor probabilidad a sufrir incontinencia urinaria.  

12. Favorece la fertilidad
 
Este es otro beneficio que nos encanta. El sexo mejora la fertilidad desde dos puntos diferentes.

En el caso de la mujer, aquellas con ciclos menstruales irregulares encontrarán en el sexo (practicado de forma habitual) una forma de estabilizar los ciclos.

Esto no solo favorece la fertilidad sino que también te da seguridad y estabilidad.

Por otro lado, la fertilidad masculina también se beneficia del sexo de forma habitual. Los hombres que eyaculan al menos tres o cuatro veces por semana aumentan así su capacidad de fecundación.

Y ni cabe decir que cuanto más lo practiques más posibilidades de quedarte embarazada. ¡Ya sabes!  

13. Mejora la autoestima

El coqueteo, los piropos, las miradas de deseo... No hay nada mejor que un hombre que nos encanta diciéndonos cosas bonitas, ¿verdad? Pues el sexo multiplica eso por 1000.

 Por eso, sentirse deseada y sentir cómo tu pareja se excita contigo es una forma de mejorar la autoestima y elevar la autopercepción que una tiene de sí misma.  

14. Rejuvenece

Además de sus beneficios para la piel (que te harán verte más joven) o para el corazón (que pueden alargar la vida evitando enfermedades cardiovasculares), este punto está dedicado especialmente a los hombres.

Y es que un estudio reveló que los hombres que tenían más de dos orgasmos por semana alargaban su vida más que aquellos que no eyaculaban. ¡Beneficios para todos!  

15. Te hace más feliz

Y, en definitiva, el sexo te hace feliz. Porque practicar sexo contribuye al buen funcionamiento de tu pareja, a tener más salud, aumenta la comunicación y la confianza entre los dos..

 Y también libera endorfinas, la hormona del bienestar o de la felicidad, por lo que aumentar el nivel de las mismas se produce una evidente mejoría en el estado de ánimo. Ahora que sabes de sus beneficios, ya no hay excusas, ¡a practicarlo!
Leer Más..
 

Saluditos para Ardeymas.com

La Antorcha de Arde y Más

Nubes De Fotos 3D

Www.ArdeyMás.Com Ardeymas.com Todos Los Derechos son Revervados de ardeyma.com/The Big Apple News 2013/ Diseñada Por Felipe Marte Editor de: Sanahoria.com