
Boehner respondió que son normas de uso habitual en el Congreso. Sin la aprobación del presupuesto antes del viernes a la medianoche, los servicios no esenciales de la administración deberán cerrar y unos 800 mil funcionarios federales verán sus salarios suspendidos.
Los republicanos se defienden y aseguran que su objetivo no es cerrar los servicios públicos, sino reducir el gasto.
En tanto, la Cámara de Representantes (con mayoría republicana) sancionó un proyecto de presupuesto provisorio que evitaría la paralización de la actividad estatal.
Sin embargo, desde la Casa Blanca se había advertido que esta norma sería vetada. Igualmente, el texto tiene escasas posibilidades de ser aprobado en el Senado, donde los demócratas conservan la mayoría.
Para todo el ejercicio en curso, los republicanos querrían reducir el gasto unos 61 mil millones de dólares, pero podrían bajar sus pretensiones pese a la presión de los ultraconservadores del "Tea Party", que quieren recortes más drásticos. Los demócratas están dispuestos a aceptar un ajuste de 33 mil millones de dólares. Fuente: AFP