La reñida contienda por la Casa Blanca haría que los resultados se demoren más de lo previsto, aunque los sondeos de boca de urna en los estados determinantes permitirán ir vaticinando la victoria o derrota de los candidatos. Cómo descifrar lo que sucederá.
La carrera electoral más cara en la historia de los Estados Unidos podría convertirse en un teletón hasta entrada la mañana del miércoles, teniendo en cuenta que ninguna de las principales encuestas vaticina una ventaja significativa a favor de Barack Obama o Mitt Romney.
Ésta es la tercera de las últimas cuatro elecciones presidenciales que los candidatos demócrata y republicano llegan al día de los comicios empatados a nivel federal y en los estados clave.
Sin embargo, el diario The New York Times afirma que, a medida que la noche avance, las claves para saber el resultado se irán derramando mucho antes de que se cuenten los votos.
Si los primeros datos le adjudican a Romney un porcentaje mayor de votos de personas blancas que el que logró hace cuatro años John McCain, podría igualar los niveles de apoyo con los que George W. Bush logró su reelección.
Si Obama logra ganar en Virginia, un campo de batalla que será de los primeros en dar a conocer los resultados, las opciones del candidato republicano para obtener una mayoría en el Colegio Electoral se reducirán sustancialmente.
Y en Ohio, la votación en Hamilton County, donde tanto Bush como Obama sellaron sus victorias, podría ser una señal de la posición que tomará el estado en su conjunto.
A las 19:30, hora local, se conocerán los primeros boca de urna de ese estado, fundamental por sus 18 electores en el Colegio.
Los recuentos serán condado por condado y estarán cuidadosamente examinados por las dos partes, así que el resultado demorará varias horas.
A las 20, cierra Florida. Con 29 votos electorales, es el mayor premio en el mapa de batalla. La campaña demócrata no espera una victoria allí y Romney necesita ganar, algo que es probable.
Pero si Obama gana Ohio –la historia está de su lado: ningún republicano ha ganado la Casa Blanca sin ese estado- puede perder Colorado, Virginia y Florida y aún vencer a Romney por 281 a 257 votos electorales.
A las 21, la votación termina en Colorado y Wisconsin.
Los estados suman 19 votos electorales -uno más de Ohio- y algunos estrategas creen que cada candidato ganará uno. Si ambos quedan para un único aspirante, es casi seguro que ese será el próximo mandatario.
La pelea por la Casa Blanca se jugará voto a voto. Por eso los voluntarios demócratas están en alerta máxima por lo que consideran intentos de suprimir la votación, mientras que los republicanos defienden las estrictas normas de identificación de votantes y los procedimientos de conteo.
El aumento de la votación temprana en todo el país significó que antes de las elecciones más de 30 millones de estadounidenses ya habían emitido su voto.
Muchos estados reportan resultados iniciales y abarcarán muchos más votos que nunca, señala el diario.
Pero el resultado no sólo se definirá con la cantidad de participación sino con quiénes participen. Romney construyó su posible triunfo en la idea de que Obama perdió su base social.
Pero los demócratas están convencidos de lo contrario y esperan canalizar los sufragios de las mujeres, los hispanos, los negros y los votantes jóvenes.
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