El secretario de Defensa de Estados Unidos viajó a Lima para fortalecer las relaciones y combatir al narcotráfico, delito asociado en ese país a la guerrilla Sendero Luminoso.
El secretario estadounidense de Defensa, Leon Panetta, llegó en la noche del viernes a Lima y dijo que su objetivo es establecer una sólida relación entre Estados Unidos y Perú con el fin de que el país andino pueda autogestionar sus estructuras de seguridad.
"Mi objetivo es establecer una sólida relación entre Estados Unidos y el Perú para impulsar una seguridad en la región y que Perú pueda darse seguridad por sí mismo", dijo a través de un traductor.
Panetta fue recibido en el Grupo Aéreo de la Fuerza Aérea del Perú por el ministro de Defensa, Pedro Cateriano, así como por varias autoridades del gobierno peruano.
El secretario de Defensa estadounidense sostendrá una reunión este sábado con el gobierno de Ollanta Humala, donde abordará también la necesidad de reforzar el combate al narcotráfico, un delito en auge en este país asociado a la guerrilla de Sendero Luminoso, dijeron varios expertos.
Ricardo Soberón, ex zar antidrogas al inicio del actual gobierno, estimó que la llegada del jefe del Pentágono a Perú estaría orientada a lograr un mayor involucramiento de las fuerzas armadas en el combate contra las mafias del narcotráfico y a una probable acción directa de militares estadounidenses en esas intervenciones.
"Veo con preocupación esta visita si es que se convierte territorio peruano en un escenario de operaciones militares y extranjeras en el combate antidrogas", estimó Soberón, que dirige el Centro de Investigación de Drogas y Derechos Humanos.
En su visita de menos de 24 horas, Panetta se reunirá el sábado con el presidente Ollanta Humala, quien lo recibirá en el Palacio de Gobierno de Lima, luego de reunirse en privado con su par peruano de Defensa, Pedro Cateriano. Más tarde, ambos ofrecerán una rueda de prensa.
La visita del secretario de Defensa norteamericano se realiza semanas después de que un informe de las Naciones Unidas señalara en septiembre que la superficie dedicada al cultivo de hoja de coca en Perú aumentó hasta las 62.500 hectáreas, contra las 61.200 que se contabilizaron en 2010.
Este dato sitúa a Perú como el segundo país del mundo con mayor superficie cultivada de coca, por detrás de Colombia, aunque por delante de Bolivia.
Por su parte, la agencia antidroga de Estados Unidos (DEA) calcula que Perú es el mayor productor mundial de cocaína con 325 toneladas al año.
El general en retiro Roberto Chiabra, ex jefe del ejército y ex ministro de Defensa en Perú, estimó que la militarización no es la solución al narcotráfico.
"No se va a ganar nada si se busca poner soldados, menos tropas extranjeras que no conocen la realidad del país", dijo al subrayar que la clave es fomentar una lucha integral en la que se imponga una presencia social del Estado y no del ejército en las zonas cocaleras.
"La solución es mayor apoyo tecnológico, no de soldados, como la entrega por parte de Estados Unidos, de scanner, como en México, para detectar la salida de cocaína de Perú", refirió Chiabra.
Asimismo, Jaime Antezana, experto en temas de drogas y subversión, consideró que llama la atención que el jefe del Pentágono trate con su par peruano aspectos de lucha antidrogas cuando esa labor le corresponde a la policía y al ministerio del Interior y no al sector de Defensa.
En el mismo sentido, Antezana aseveró que la actual política antidroga privilegia el combate a la guerrilla Sendero Luminoso que está asociada a las bandas de narcotraficantes, lo que calificó como un "gravísimo error". Fuente: AFP/EFE
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