
En Honduras, Lobo compartió celebración con el hijo de Zelaya; en Caracas, hubo un llamado a "un nuevo rumbo" en las relaciones bilaterales y en La Paz, optimismo de cara a la normalización diplomática
El presidente Barack Obama pasará el 4 de julio con su familia en el Camp David, en Maryland, donde el mandatario observará los fuegos artificiales y realizará el tradicional mensaje oficial.
Los Estados Unidos destacan al 4 de julio como una fecha de celebración familiar en donde son comunes las grandes concentraciones en las zonas de playa (el mes de julio es verano en los Estados Unidos, Esta vez, la fecha caerá un domingo, lo que permitirá que los estadounidenses puedan movilizarse durante el fin de semana para los festejos. Tanto es así que se espera que se movilicen dentro del país más de 30 millones de personas.
El año pasado, en su primer 4 de julio de 2009, Obama recordó "el espíritu indómito de los primeros ciudadanos" y le solicitó a la gente que recordara lo improbable de que el experimento estadounidense fuera a tener éxito en absoluto; que una pequeña partida de patriotas declarase la independencia de un poderoso imperio; y que fueran a formar, en el Nuevo Mundo, lo que el Viejo Mundo nunca había conocido: un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo".
Por su parte, el vicepresidente Joe Biden viajó el sábado a Bagdad para una visita sorpresa a Irak, para celebrar el Día de Independencia con las fuerzas estadounidenses.
En Bagdad fue acogido en el aeropuerto por el embajador norteamericano en Bagdad, Christopher Hill, el ministro de Relaciones Exteriores iraquí, Hoshyar Zebari, y el comandante de las tropas, general Ray Odierno.
La visita se produce en momentos en que Washington retira sus tropas de combate de Irak, de acuerdo con la estrategia de retirada gradual de la administración Obama.
Tradicional fiesta en las embajadas estadounidenses
Las embajadas estadounidenses en la región celebraron el 234º aniversario de la independencia con diversas fiestas en las que estuvieron invitadas personalidades destacadas de cada uno de los países.
La propia secretaria de Estado, Hillary Clinton, envió un video que fue reproducido en todas las sedes diplomáticas del mundo en el que se mostró orgullosa de que los Estados Unidos celebren esta fecha con su cuerpo diplomático, sus funcionarios del servicio exterior y con " muchos de los que tratan de ayudar a la nación a vivir los ideales de la fundación y hacen que el país crezca a fuerza de la paz y el progreso en el mundo".
En Tegucigalpa, Honduras, los festejos contaron con la presencia del presidente Porfirio Lobo, además de la sorpresiva participación de Héctor Zelaya, hijo mayor del ex presidente Manuel Zelaya, y algunos de los funcionarios que formaron parte del gobierno del depuesto mandatario, entre los que se encontraban los ex cancilleres Milton Jiménez y Ángel Edmundo Orellana, los ex secretarios de Gobernación, Víctor Meza, Defensa, Arístides Mejía, y Educación, Marlon Brevé, además de la ex secretaria privada y el asesor político de Zelaya, Gloria Valladares y Rodil Rivera.
Lobo agradeció la solidaridad de los Estados Unidos, no solo en situaciones de emergencia, sino también con otras acciones como la ampliación del Estatus de Protección Temporal que este año favorecerá a unos 70.000 hondureños que residen de manera ilegal en el país del norte.
Por su parte, el embajador estadounidense Hugo Llorens reiteró la voluntad de su país de seguir apoyando a Honduras y su sistema democrático.
Los ex funcionarios de Zelaya estuvieron sentados en una mesa a la par de la que compartieron el embajador Llorens y Lobo, quien comentó escuetamente a Efe que saludó y abrazó a algunos de los ex funcionarios de Zelaya, porque "también son hondureños" y señaló que "algunos radicales de derecha y de izquierda" son los que se oponen a la reconciliación que necesita Honduras para superar la crisis de 2009.
En Caracas, Venezuela, la Independencia estadounisense se celebró por adelantado el pasado 30 de junio cuando, con motivo de su despedida, el embajador Patrick D. Duddy, acompañado de su esposa, Mary Huband, ofreció un discurso cargado de emoción y buenos deseos, aunque no excento de definiciones políticas.
"Me preocupa que el gobierno de Venezuela haya decidido definir su agenda económica, política y social en términos de una oposición a los Estados Unidos", sostuvo.
"Hemos expresado nuestro interés en mejorar las relaciones con el Gobierno de Venezuela, siempre en el marco de la democracia, aprovechemos estas fechas del 4 y 5 de julio, cuando se celebrará la independencia de EEUU y Venezuela para darle a nuestras relaciones un nuevo rumbo", añadió.
En La Paz, Bolivia, la celebración estuvo encabezada por John Creamer, encargado de Negocios de esa dependencia, en momentos en que la negociación bilateral está orientada para la normalización de las relaciones de ambas naciones, afectadas desde 2008 por la expulsión recíproca de embajadores.
En su discurso, Creamer apeló al "diálogo, la transparencia y el respeto mutuo" para "superar las diferencias".
El titular de la Embajada de los EEUU en México, Carlos Pascual, aprovechó la oportunidad para lamentar "la pérdida de quienes han visto coartada su existencia por una violencia criminal y sin sentido.
Pero estos asesinatos no van a quebrar en pedazos nuestro compromiso como dos pueblos orgullosos, como dos grandes naciones, con los principios de libertad y responsabilidad. Eso es lo que define el carácter de nuestras naciones".
Además, hizo mención a los casi 31 millones de mexicano-estadunidenses, lo que representa dos tercios de los ciudadanos hispanos que viven en EEUU.
En Bogotá, Colombia, el embajador William Brownfield estuvo al frente de la fiesta, y en su discurso lamentó que no se hubiera ratificado en el Congreso de su país el Tratado de Libre Comercio firmado, pero confió en que con su sucesor Peter Michael MacKinley se pueda concretar el acuerdo.
Además, aprovechó la ocasión para recordar el segundo aniversario de la "Operación Jaque", en la que fueron rescatados dos ciudadanos estadounidenses que estaban en manos de las FARC.
En Asunción, Paraguay, el acto fue presidido por la embajadora Liliana Ayalde y tuvo lugar una misa fue celebrada en inglés por monseñor Pastor Cuquejo.
Por último, en Buenos Aires, Argentina, la cita estuvo encabezada por primera vez por la embajadora Vilma Martínez, quien llamó a "hacer de nuestro país (los Estados Unidos) una fuerza para la paz y el progreso en todo el mundo".
"Sabemos que ningún otro puede enfrentar los desafíos ni aprovechar las oportunidades del siglo XXI por sí solo. Todos tenemos que ser responsables y trabajar juntos ", dijo Martínez al comenzar el brindis. Fuente: IB/AYM